L A C R Í A e n A L E M A N I A
En el modelo anglosajón y americano de cría canina prima la presencia por encima y sobre todo lo demás, en detrimento de otras cualidades, entre las que cabe destacar el carácter y las aptitudes de uso y utilidad de la raza.
A este tipo de países pertenecen Francia, Italia, España, Bélgica, Portugal, Estado Unidos y el resto de los países americanos, Israel, Japón y algunos países más asociados la la F.C.I. en Asia.
En este modelo de cinofilia se crían perros de extraordinarias cualidades externas, siempre exagerando las virtudes -y también los defectos-. Los criadores en estos países no tienen control de ningún Organismo Oficial sobre su forma de criar; pueden hacerlo con una hembra tantas veces como quieran emplear el semental y se deja a su criterio y programación el resultado obtenido.
No existe control sobre las camadas y se da por bueno todo lo que el criador afirma en su declaración de camada a la hora de dar de alta a sus cachorros en los distintos libros genealógicos. En los perros de caza no se exige ninguna prueba a los ejemplares de cría, y por lo tanto se cría con todo, lo bueno y lo malo, al gusto y opinión del criador. Las pruebas de trabajo existen, lo que implica una separación de trabajo y belleza. Desde hace algunos años, en algunos países y en razas determinadas de guarda y defensa, pastor y caza se empieza a actuar de forma semejante a como se opera en Centroeuropa.
Su centro neurálgico es Alemania. Siguen este modelo países como Austria, la antigua Checoslovaquia, Holanda, Dinamarca, y los países del este y norte de Europa.
La crianza centroeuropea de perros de caza ha estado apoyada en la labor de cazadores y guardas forestales que, marginando el impulso de la búsqueda incesante de la perfección morfológica, han preferido asumir el principio de que la forma sigue a la función, en la vieja polémica del qué debe seleccionarse primero, si los rasgos anatómicos o la funcionalidad: Unos definen y teorizan sobre el ideal de la raza y condenan cualquier variación sobre el mismo por estimarlos animales impuros o defectuosos. Un color, una mancha, incluso, o una oreja en determinada forma les resulta suficiente indicio de impureza para rechazar a un sujeto por muchas virtudes cinegéticas que posea. Por el contrario, otros sostienen que el perro debe de cumplir primariamente un trabajo como cazador, y que solo siendo capaz de realizarlo a la perfección merece seleccionarse su estructura, que siempre debe de quedar sometida y supeditada a las aptitudes de trabajo. Esta pauta de actuación en la selección canina centroeuropea ha posibilitado la aparición de los perros polivalentes que -evolucionando- nos han llegado hasta hoy. Mientras una raza no ha alcanzado un número suficiente y estable de ejemplares sobresalientes funcionalmente, no se pasa, al menos con intensidad, a la selección morfológica entendida meticulosamente. Comentando este enunciado a grandes rasgos, porque en la práctica no es tan sencillo, como no lo es el "todo vale", que no vale todo, ni mucho menos, para alcanzar el fin perseguido.
En este modelo son los clubes de raza, con absoluta autonomía, los que mantienen el peso de la selección canina y la responsabilidad de la cría, así como la llevanza de los Libros de Orígenes. Se controla el nacimiento de las camadas, se tatúan y se inspeccionan, y en los perros de caza, pastor y guardería que están sometidos a pruebas de trabajo, se exige la superación de estas pruebas de trabajo para declarar a los reproductores aptos para la cría. Sin este requisito y sin los visados que lo acrediten y que concuerden los documentos con el tatuaje del perro, no se permite la inscripción de los cachorros.
Se tiende, de esta forma, a criar únicamente con los mejores animales y así la selección es constante, acompañando exámenes de belleza a las pruebas de trabajo; los perros son examinados por jueces especialistas en cada raza.
La Asociación Alemana de Perros de Caza exige pruebas de trabajo, entre otras muchas razas, al Deutscher Jagdterrier (DJ).
La responsabilidad de la cría jagdterrier está en manos del Deutscher Jagdterrier Club, fundado en el año 1926, club que ha redactado un complejo reglamento, el Prüfungsordnung (PO), donde se regulan las pruebas de trabajo a las que es sometida la raza y las reglas de calidad morfológica (zuchtprüfung) así como la valía y conocimientos del perro como ejemplar adiestrado (gebrauchsprüfung).
En Alemania, para que un jagdterrier sea declarado apto para la cría debe de superar con éxito exigentes pruebas de trabajo y de carácter así como el correspondiente examen morfológico.
EL PEDIGRÍ ALEMÁN DEL
JAGDTERRIER ALEMÁN:
Pulsar sobre la imagen para ampliarla:
El pedigrí que expide en Alemania el Deutscher Jagdterrier Club para los cachorros de esta raza es, además del correspondiente árbol genealógico referente a tres generaciones, un magnífico compendio de información genética individualizada y pormenorizada, donde constan, básicamente, las siguientes aptitudes y características: las siglas de rendimiento tanto en trabajo como en belleza de los padres, abuelos y bisabuelos del cachorro, así como los valores y notas otorgados a los mismos en: Forma (morfología), pelo, altura a la cruz, nariz (olfato), latido de rastro, dureza (zorro - tejón), ahuyentar ("explotar") y placer por el agua.
A través del pedigrí y del Libro de Cría, fácilmente se pueden analizar los rendimientos de tres, cuatro o más generaciones, obteniendo una información valiosísima para la adquisición de cachorros, selección de reproductores, evolución (y evaluación) de las líneas de cría, etc.
El Libro de Cría tiene carácter anual y en él se anotan todas las camadas habidas durante el año correspondiente, con el pedigrí de trabajo de sus padres y abuelos, así como los machos reproductores y cada una de sus montas (máximo seis por año). En el año 2001 se inscribieron los cachorros jagdterrier comprendidos entre el número 57348 y el 58391, esto es, mil cuarenta y tres. Se han utilizado 93 sementales, habiendo llegado tan solo cuatro de ellos a completar el cupo de las seis montas máximas permitidas.
SIGNIFICADO DE SIGLAS DE TRABAJO Y RENDIMIENTO EN LOS PEDIGRÍES ALEMANES:
Examinado y declarado apto para la caza bajo tierra: ∩
Dureza (con depredadores (NB/) o jabalíes (S/) /
Cazador y ladrador de huellas \ nota 2-4
Valorado en prueba con premio P
Ladra ante animales muertos - nota 3-4
Avisa del hallazgo de animales muertos l
Conducido por pista natural de sangre :
Siglas de rendimiento en madriguera natural NB
Certificado de rendimiento con jabalíes S
Recupera caza perdida Vbr
Examinado con éxito en rastro de sangre de 20 horas: SWI, SWII, SWIII
Examinado con éxito en rastro de sangre de 40 horas: SW/I, SW/II, SW/III
Ahuyentador de zorros, en la madriguera FS
Ahuyentador de tejones, en la madriguera DS
Estrangulador de zorro, en madriguera FW
Estrangulador de tejón, en madriguera DW
Rendimiento en madriguera natural NB
Rendimiento en madriguera natural, con dureza NB/
Apto para la caza del jabalí S
Apto para la caza del jabalí, con dureza S/
Dureza y latido de rastro con voz >
NOTA: Durante los últimos quince años, la crianza alemana del deutscher jagdterrier ha estado muy influenciada por un excelente reproductor, KHAN VON DER ZEILER KLINGE, DJT 41255 CACIB CACIT S/ FW DW PSgr SWIII/ ∩>, que primero a través suyo y luego de sus descendientes ha marcado su impronta genética con un gran número de camadas. Esta línea de sangre todavía es buscada hoy día por medio de los últimos hijos de Khan que aún quedan en activo. Se daban en este ejemplar unas excelentes dotes y aptitudes de trabajo junto con una -también- excelente morfología que lo convertían en un perro completo, transmitiendo poderosamente sus cualidades y viniendo a producir un buen número de superiores cachorros con distintas hembras. Y su estructura craneal figura como ejemplo de la cabeza ideal del jagdterrier.
Desaparecido Khan, e incluso junto con él, aparecieron otros magníficos reproductores jagdterrier, aunque ninguno hasta ahora ha llegado a su altura por muy distintos motivos, partiendo de la idea de que la calidad de un reproductor se mide por sus hijos superiores obtenidos con distintas hembras, sin olvidar la valía de sus ascendientes (padres, abuelos, bisabuelos...) y colaterales (hermanos, sobrinos), todo ello intentando descartar la aparición de un ejemplar sobresaliente "por casualidad", lo que genéticamente casi no tiene ningún valor.
A veces, la causa de la falta de consolidación de algunos de esos machos sementales fue su temprana desaparición. Y en este contexto aparece en Alemania un joven muy prometedor jagdterrier nacido en 1999, COX VON DER ZEILER KLINGE, DJT 55797 S/ NB/ ∩>, con excelente valor de cría: LL 93, SH 101, N 121, SP 112, H 118, WF 121, que ya en el año 2001 fue uno de los cuatro perros que agotaron el cupo de las seis montas máximas anuales y cuyos hijos están destacando especialmente, mientras que Cox siguió superando y ganando pruebas de trabajo. Y entonces sobreviene la tragedia canina: A finales del año 2002 Cox muere en Alemania en un desafortunado accidente en el transcurso de una cacería de jabalí. Sintiendo cualquier perro, siempre que se produce la muerte de un buen jagdterrier, todos los amantes de la raza nos entristecemos un poco.
En la actualidad alemana del jagdterrier existen varios buenos machos reproductores, sin que ninguno destaque sobremanera por encima de los demás.
"SE IMPORTAN CACHORROS DE ALEMANIA POR ENCARGO"
-----------------------
© José Luis González Liébana - 2002 / 2006